A días de la crisis por falta de agua y baja presión en diversos sectores de Altamira, las declaraciones del administrador del municipio, Armando Martínez Manríquez, y del gerente de COMAPA Altamira, Gabriel Arcos Espinosa, han provocado indignación entre ciudadanos que siguen sin recibir el servicio de manera normal.
Durante la conferencia mañanera número 240, las autoridades justificaron las fallas argumentando un supuesto corte de energía eléctrica en la zona de la planta potabilizadora DUPORT. Sin embargo, este medio se comunicó directamente con la Superintendencia de la Comisión Federal de Electricidad en Tampico, donde informaron que no se registró ningún corte de energía en el distrito donde se ubica dicha planta, e incluso manifestaron que de darse alguna falla electrica, es prioridad su atencion por tratarse de un servicio publico que impacta a la Ciudad, pero que dichas reparaciones cuando ha habido afectación no demora mas de 4 horas, contradiciendo la versión oficial presentada por COMAPA y el gobierno municipal.
A esto se suma otro dato que ha generado molestia. Las autoridades presumieron la distribución de más de un millón de litros de agua mediante pipas; sin embargo, en Altamira existen más de 80 mil viviendas particulares. Esto significaría que el apoyo apenas habría alcanzado para un 6% de la población afectada, especialmente considerando que hospitales y escuelas fueron prioridad en la entrega.
Mientras miles de familias continúan enfrentando problemas de abastecimiento, ciudadanos cuestionan que nuevamente las autoridades municipales intenten justificar la crisis con argumentos que no coinciden con la información proporcionada por la propia CFE.
La percepción social crece: más que soluciones, lo que existe es opacidad, evasivas y una ciudadanía cansada de funcionarios que no dicen toda la verdad.
