La acusación de Estados Unidos por el derribo de las avionetas de “Hermanos al Rescate” ahora también alcanza a cinco pilotos y militares cubanos señalados como los ejecutores directos del ataque aéreo que dejó cuatro muertos en 1996.
Entre los acusados aparecen Lorenzo Alberto Pérez Pérez, Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas y Luis Raúl González Pardo, este último ya detenido previamente en Estados Unidos por presunto fraude migratorio tras ocultar su pasado en la Fuerza Aérea cubana.
De acuerdo con fiscales estadounidenses, algunos de ellos pilotaban los cazas MiG-29 que dispararon misiles contra las avionetas civiles desarmadas sobre aguas internacionales, mientras otros participaron en la persecución de una tercera aeronave donde viajaba el fundador de la organización, José Basulto, quien logró escapar.
La investigación sostiene que el operativo no fue improvisado, sino una misión planeada con anticipación por la cúpula militar cubana cuando Raúl Castro era ministro de las Fuerzas Armadas.
El caso se convirtió ya en uno de los procesos judiciales más delicados contra figuras del régimen cubano en décadas y revive uno de los episodios más oscuros en la relación entre Estados Unidos y Cuba.

