Les vendaron los ojos como si se tratara de un juego.
Qué clase de sociedad estamos construyendo cuando unos padres son capaces de preparar una mochila con ropa… y después abandonar a sus propios hijos a un costado de la carretera.
Los menores le revelaron a un ciudadano francés que su madre había «desaparecido» luego de vendarles los ojos para hacerles creer que estaban jugando. Los menores fueron hallados con una naranja, una pera y una botella de agua cada uno y descartaron que tuvieran signos de maltrato.
Las fotos y el video filtrado del abandono de dos hermanitos ha causado indignación internacional, pero también deja una tristeza profunda. Porque detrás de esas imágenes no solo hay un delito o una irresponsabilidad brutal… hay una generación creciendo entre abandono, frialdad y pérdida total del sentido de familia.
Según los reportes, los padres dejaron a los menores en una carretera después de prepararles algunas pertenencias antes de huir. Como si una mochila pudiera sustituir el abrazo, la protección o el amor de unos padres.
De acuerdo con las autoridades, la pareja abandonó el edificio tras el interrogatorio y fue detenida de inmediato. El tribunal de Setúbal confirmó que el juez instructor a cargo del caso ordenó la prisión preventiva por los delitos de poner en peligro y abandonar a un menor. El padrastro es sospechoso de cometer agresión con agravantes.
Y quizá eso es lo más doloroso: la normalización del abandono.
Antes, la pobreza podía faltar en muchas casas… pero difícilmente faltaba el sentido de responsabilidad hacia los hijos. Hoy vemos niños creciendo entre divorcios destructivos, abandono emocional, violencia y padres que parecen ver la maternidad y la paternidad como una carga desechable.
Las imágenes duelen porque muestran a dos pequeños esperando algo que jamás debió faltarles: que sus padres regresaran por ellos.


