Los consumimos zarandeados, al ajillo o fritos, con todo y cáscara y hasta la cabeza, y omitimos retirar una parte de su cuerpo: el intestino o vena que cruza a lo largo de su cuerpo desde la cabeza, para evitar consumir desechos orgánicos. El laboratorio de biología del Centro de Estudios Tecnológicos del Mar, 09 de Ciudad Madero, abrió sus puertas para que City Channel analizara una muestra al microscopio, del también llamado colon del crustáceo y saber qué contiene.

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