Lo que ocurrió en el Puente Tampico tiene un componente que va más allá de la tragedia: ¿cómo es posible sobrevivir a una caída de aproximadamente 55 metros y salir prácticamente ileso?
Para dimensionarlo, el récord mundial de salto desde un acantilado al agua es de 58.8 metros. El atleta Laso Schaller alcanzó más de 120 kilómetros por hora al tocar el agua y, pese a ser un profesional preparado específicamente para ese tipo de saltos, sufrió lesiones.
Por eso sorprende todavía más el caso del joven del Puente Tampico: cayó desde una altura similar, fue rescatado con vida y, de acuerdo con los reportes médicos, únicamente presenta golpes contusos. La ciencia puede explicar algunos factores que hacen posible una supervivencia, pero el resultado de este caso, por sus circunstancias, parece verdaderamente extraordinario.
