El desabasto de agua trajo daños colaterales en la zona rural de Altamira, como desempleo, pobreza y desintegración familiar, sobre todo en los ejidos Cervantes, El Fuerte y Mata de El Abra.
Para prevenir estas crisis, los residentes solicitarán la creación de un Patronato que atienda a pescadores, ejidatarios y pequeños productores, expresó Gabriela Ibarra Lozano, abogada de los afectados.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *