DE BIENESTAR AL CABILDO Y AHORA POR LA COORDINACIÓN DE LA 4T
A Blanca Guzmán parece que le han calculado muy bien sus movimientos políticos rumbo al proceso electoral de 2027.
Primero le piden renunciar a la Secretaría de Bienestar municipal para regresar a su posición como síndica en el Cabildo de Altamira, una decisión que le permite mantenerse dentro de la nómina municipal, conservar presencia pública y contar con mayor movilidad política.
La jugada tiene una explicación: de acuerdo con las reglas de la convocatoria de Morena, los funcionarios públicos deben separarse de sus cargos para participar en el proceso interno, mientras que alcaldes, diputados, síndicos y regidores no estarían sujetos a esa misma obligación.
Una vez resuelto ese obstáculo, Blanca Guzmán se inscribió para buscar la coordinación municipal de la Cuarta Transformación en Altamira.
Sin embargo, una cosa es registrarse y otra muy distinta contar con el respaldo político de quien manda para obtener la designación.
Y es que, en política, no todos los que levantan la mano son necesariamente los que tienen posibilidades reales de ser elegidos.
Al periodo de registros previsto le quedan 3 dias y vence el 18 de octubre, por lo que los que traerán la bendición se registraran en estos 3 dias restantes a partir de mañana.
Por lo pronto, Blanca Guzmán ya movió sus fichas o ya se las movieron, dejó Bienestar, regresó al Cabildo y ahora busca ser tomada en cuenta oara el 2027.
La pregunta es si su movimiento fue una jugada maestra o simplemente una forma de mantenerse en el tablero político para ver si su padrino la puede impulsar, aunque esta demasiado devaluado en el ánimo de arriba.

