Octavio Romero Gill es el diseñador mexicano que creó a Pique, la mascota del Mundial México 86, derrotando a 115 finalistas.
Tuvo que formar un equipo de seis dibujantes y vencer los prejuicios de la Secretaría de Gobernación, a la que le disgustaba el chile jalapeño como emblema.
Romero Gill no quería participar porque pensaba que ya estaba arreglado, pero lo convenció su mujer, Ema Ramírez.
Cuando pasó a la semifinal, supo que un alto funcionario preguntó si no podían elegir otra figura que no fuera un chile. Ese funcionario era el mismísimo Manuel Bartlett.
Los jueces, sin embargo, favorecieron al proyecto de Romero Gill y ahí nació Pique, la mascota del Mundial México 86.
Un millón de pesos fue el premio recibido, que se repartió entre el equipo de diseño. Por desgracia, Romero Gill lo invirtió en la Bolsa Mexicana y lo perdió todo en la crisis de 1994.
