Sucedio en Mexicali.
Una tragedia brutal ha sacudido a México.
Un niño de apenas 3 años murió tras permanecer más de 12 horas encerrado dentro de una camioneta, luego de que su madre, identificada como Roxana “N”, presuntamente llegara en estado de ebriedad a su casa y olvidara que el menor seguía en el asiento trasero.
El menor quedó atrapado toda la noche y parte del día siguiente, expuesto a temperaturas que pudieron alcanzar hasta 45 grados o más dentro del vehículo, provocándole un golpe de calor fatal.
De acuerdo con los peritajes, el niño presentaba quemaduras en el cuerpo y signos extremos de deshidratación, consecuencia del encierro en condiciones sofocantes.
Fue hasta el día siguiente, alrededor del mediodía, cuando la mujer volvió al vehículo… pero el pequeño ya no tenía signos vitales.
Podría enfrentar hasta 6 años de prisión
Tras los hechos, Roxana “N” fue detenida y enfrenta cargos por omisión de cuidados, delito por el cual podría recibir una pena de hasta 6 años de cárcel, dependiendo de la resolución judicial.
El caso ha generado indignación nacional, no solo por la tragedia, sino por las circunstancias que la rodean.
Una muerte que pudo evitarse
Especialistas advierten que el interior de un vehículo puede aumentar su temperatura hasta 15 grados más que el ambiente, convirtiéndose en una trampa mortal en cuestión de minutos.
Hoy, un niño perdió la vida… y una decisión marcó la diferencia.
